Qué significa Administrar una Empresa?

Sombra de hombre en la montaña señalando el horizonte.

Probablemente si trabaja o dirige una empresa, por pequeña que sea, tendrá una opinión sobre la definición de administración. Algunos dirán que se trata de vender y cobrar, otros de llevar los números, otros de la parte contable y de recursos humanos pero, en realidad el concepto de administración es bastante amplio por lo que vamos a recurrir a una definición de uno de los autores más renombrados:

Stephen Robbins dice que:

“La administración es la coordinación y supervisión de las actividades laborales de otras personas de tal manera que se realicen de forma eficiente y eficaz.” (Robbins)

Otra definición bastante clara es la del Dr. Wilburg Jiménez Castro, afamado profesor universitario que dice:

“La administración es una ciencia social compuesta de principios, técnicas y prácticas, cuya aplicación a conjuntos humanos permite establecer sistemas racionales de esfuerzo cooperativo a través de los cuales se pueden lograr propósitos que individualmente no son factibles de lograr”. (Jiménez Castro)

De ahí que se diga que la administración cumple con cuatro funciones básicas:

  1. Planeación: Cuando una empresa planifica lo que hace es evaluar el futuro. Basados en la situación actual de la empresa y la evaluación del futuro se determinan unos objetivos a lograr, se plantea una estrategia así como el desarrollo de planes. Estos planes son una serie de acciones destinadas al logro de los objetivos con la utilización de determinados recursos. Responde a las interrogantes de:

    ¿Qué hacer? ¿Cuándo hacerlo? ¿Dónde hacerlo? ¿Cómo hacerlo?

  2. Organización: La organización se refiere a decidir qué recursos y quiénes serán los encargados de realizar cada acción encaminada al logro de objetivos.

  3. Dirección: Esta función se refiere a lo relativo a lider a un equipo humano de cara al logro de los objetivos, motivándoles, seleccionando los canales de comunicación más efectivos, así como participando en la negociación de cualquier conflicto que apareciese entre empleados y empresa, entre proveedores y equipo, etc.

  4. Control: Una vez que se han ejecutados las acciones que se hayan dispuesto para la consecución de los objetivos, se debe controlar que todo se esté haciendo según lo planeado y, se deben evaluar los resultados que se consiguen producto de esas acciones. De esta forma se cierra el círculo, ya que esta evaluación se retroalimenta al proceso administrativo nuevamente para modificar, si es el caso, la planificación, la organización o la ejecución en sí misma.

Por tanto, si es el dueño o gerente de una pequeña o mediana empresa, debe saber que administrar involucra todo aquello que implique fijarse objetivos, determinar las acciones necesarias para lograr esas metas, asignar los recursos materiales y humanos para ejecutar esas acciones y dirigir los esfuerzos para hacerlo de la forma más eficiente posible.

Henry Fayol, padre de la administración científica concluyó que la administración, sus principios, procesos y prácticas tienen aplicación universal, esto quiere decir que se aplican igual para una empresa de gran tamaño como para una que se pueda catalogar como microempresa. De hecho, el proceso administrativo inicialmente definido por Fayol, incluía cinco funciones en lugar de cuatro, ya que entre la función de dirección y la de control incluía una función que el denominaba de coordinación, pero hoy en día se acepta como parte de la función de dirección.

El número de funciones, según el autor que lea, puede variar, pero lo verdaderamente importante es que se trata de un proceso continuo gracias a la retroalimentación.

No olvide que una empresa es un ser vivo, que cambia día a día, y que debe adaptarse a un mercado también cambiante, por lo tanto sus objetivos, planes y acciones deben también adaptarse.

Siguiente Tema