
La aparición de internet supuso un punto de inflexión en la evolución del marketing. Al motivar un cambio en la manera de relacionarnos entre las personas, también forzó a las empresas a reinventar su forma de comunicarse. El giro fue tan radical, que ahora es casi imposible entender el marketing fuera del mundo digital.
En comparación con el marketing tradicional, una de las características del marketing online es la rapidez con la que avanza, resultado de la necesidad de seguirle el ritmo al desarrollo de la tecnología y al de la propia red, que con el tiempo se ha vuelto más social. Por todo eso, continuamente surgen nuevas estrategias de comunicación, promoción y publicidad, y las empresas están obligadas a conocerlas si no quieren perder oportunidades frente a sus competidores.